El Consejo General API señala que el mercado de la vivienda absorbe con solidez la desaceleración macroeconómica debido a una demanda activa y un stock críticamente limitado.
Madrid, 10 de junio de 2026 – Los últimos datos oficiales confirman que el Producto Interior Bruto (PIB) de España registró una variación del 0,6% en términos de volumen durante el primer trimestre del año respecto al trimestre anterior. Esta tasa, aunque certifica que la economía nacional sigue expandiéndose en terreno positivo, se sitúa dos décimas por debajo de la registrada en el cuarto trimestre de 2025 (0,8%), constatando una ligera y gradual moderación en el ritmo de crecimiento general del país.
Ante este escenario de suave aterrizaje macroeconómico, el Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) de España ha analizado el comportamiento de estos indicadores en contraste con la realidad del mercado inmobiliario, extrayendo conclusiones clave sobre el comportamiento de la vivienda frente al enfriamiento marginal de la economía.
A diferencia de otros ciclos históricos donde el mercado residencial sobrerreaccionaba de inmediato a los vaivenes del PIB, el sector inmobiliario actual muestra un comportamiento de alta resiliencia y desacoplamiento frente a la tendencia general por motivos estrictamente estructurales:
Suelo firme en los precios: Mientras la economía frena levemente su velocidad de crucero, los precios de los bienes raíces no corrigen a la baja. La falta crónica de obra nueva y la escasez de stock en segunda mano actúan como un dique de contención que sostiene el valor de los activos.
Una demanda que no se apaga: El dinamismo del mercado laboral y el fuerte apetito del comprador extranjero y del inversor de alta renta siguen absorbiendo el producto disponible. El ajuste actual es de volumen de operaciones, pero no de nivel de precios.
Predecibilidad financiera: La estabilización del PIB y de la inflación dibuja un entorno más predecible para los tipos de interés, lo que mantiene el atractivo de los productos hipotecarios mixtos y fijos para los compradores con músculo financiero.
El presidente del Consejo General API, el Sr. D. Ángel Martínez León, ha afirmado que: “Este crecimiento del 0,6% nos indica que la economía española está transitando hacia una fase de normalización y madurez, alejando cualquier fantasma de recesión. Sin embargo, en el mundo inmobiliario jugamos con nuestras propias reglas: la brecha entre la oferta existente y la demanda compradora es tan profunda que el sector sigue operando con una enorme solidez. La vivienda se consolida, una vez más, como el activo refugio por excelencia ante la volatilidad.”
Desde el Consejo General API se insiste en que este escenario de “economía templada y ladrillo firme” exige un plus de rigor. En un mercado tan tensionado, el asesoramiento de un profesional colegiado con el sello API resulta vital para garantizar valoraciones técnicas veraces, proteger el patrimonio de las familias y asegurar la máxima transparencia jurídica en cada transacción.

